Si pudieras sentirte más presente haciendo meditación,

¿qué efectos tendría en ti?

Sácale más partido a tu práctica usando un elemento que hace unos años, por un imprevisto, me llevó a tener una sesión de meditación muy extraña pero altamente provechosa.

 

 

 

 

Que el mindfulness y otros tipos de meditación reportan grandes beneficios es algo que está ampliamente demostrado.

 

 

Meditar da calma, nos permite manejar mejor nuestras emociones, mejora nuestra atención e incluso nos ayuda a reducir las molestias de ciertas dolencias físicas.

 

 

 

 

Sin embargo, no siempre es fácil hacer una sesión de meditación. 

 

 

Es habitual (y natural) que nuestra mente pierda el foco. 

 

 

El ajetreo que genera nuestro estilo de vida nos dificulta centrarnos en el presente y cuando nos queremos dar cuenta, estamos otra vez en piloto automático.

 

 

 

 

Pero hay elementos que pueden ayudar a mantener el foco durante la meditación. Te lo voy a contar con una breve historia: la sesión de mindfulness más extraña en la que he estado.

 

 

 

 

Hace algunos años participé en un curso que se impartía en un local muy céntrico en Valencia. 

 

 

Nos reuníamos un par de mañanas al mes y aprendíamos a hacer mindfulness con diferentes tipos de meditación guiada.

 

 

El local daba a una de las calles adyacentes a la Plaza del Ayuntamiento. Era un lugar muy tranquilo. Como esa calle apenas tenía tráfico, casi no oíamos sonidos del exterior.

 

 

 

 

Hasta que llegó marzo. 

 

 

Marzo y las Fallas, y las mascletàs.

 

 

La Plaza del Ayuntamiento a reventar de gente, y nosotros a pocos metros en nuestro pequeño grupo de meditación.

 

 

 

 

Normalmente procurábamos terminar las sesiones a tiempo para que no nos pillara la avalancha de gente que iba a las mascletàs, pero una de las sesiones se nos alargó más de la cuenta.

 

 

Así que empezamos la última meditación de la sesión.

 

 

Dan las dos de la tarde.

 

 

Escuchamos el primer masclet que da inicio a la mascletà.

 

 

Luego, el ruido de los petardos se va sucediendo y aumentando de intensidad.

 

 

Llega un momento en que el estruendo empieza a hacer temblar los cristales del edificio.

 

 

¿Qué podíamos hacer?

 

 

Pues seguir con la meditación, cómo no.

 

 

La convertimos en una meditación de los sonidos, y fue una meditación muy provechosa.

 

 

Con la atención puesta en escuchar todos los sonidos que producía la mascletà, conseguimos mantener el foco más centrado de lo habitual.

 

 

Un elemento con tanta presencia como el ruido de los petardos nos ayudó a focalizar mucho más nuestra atención en el aquí y el ahora.

 

 

 

 

Claro está que no todos los estímulos tienen que ser así de potentes.

 

 

Algunos estímulos, bien utilizados, pueden ser de gran ayuda para saber dónde estamos poniendo el foco de atención a cada rato.

 

 

Uno habitual es la respiración.

 

 

Otro es el uso de sonidos.

 

 

 

 

Lo que ofrecemos aquí no es una meditación con mascletà (¡de momento es imposible!) sino una meditación con sonidos y música.

 

 

 

 

Nuestras sesiones de meditación integran una experiencia sonora compartida en grupo con la vivencia individual de la meditación.

 

 

A través de unos cascos escuchas una propuesta sonora de una hora de duración. Durante esa hora puedes meditar, ayudándote de los sonidos para focalizar tu atención.

 

 

Esta propuesta es creada en vivo y en directo durante la sesión, lo que significa que en cada sesión los sonidos son diferentes.

 

 

Usando de los sonidos, consigues dirigir tu atención al presente de manera eficaz.

 

 

 

 

Esto es lo que tendrás con nuestras sesiones de meditación con sonidos:

 

 

  • Harás meditación en un entorno tranquilo y al aire libre 

 

 

  • El sonido es como la estrella polar: si pierdes la atención durante la meditación, siempre puedes guiarte con él para recuperarla otra vez

 

 

  • Consigues más foco en tu meditación, ayudándote con los sonidos que escucharás a través de los cascos y que se funden con los sonidos del ambiente

 

 

  • Puedes usar la propuesta como mejor te venga: puedes guiarte con la música, ponerte y quitarte los cascos según lo necesites, llevar tu atención a otros estímulos… La propuesta es solo eso, una propuesta, y se adapta a ti

 

 

  • Tienes la opción de hacer la meditación desde la comodidad de tu casa mediante una transmisión en directo, si no puedes venir a la sesión presencial

 

 

  • Entrar en el temido modo automático arruina tus meditaciones, algo que puedes evitar usando los sonidos para estar en el aquí y el ahora

 

 

  • Los sonidos y la música potencian tu atención. Sabrás hacia dónde la estás dirigiendo a cada momento porque la música te respaldará para que no pierdas el foco

 

 

  • Experimentas la combinación de meditar en grupo y a la vez profundizar en tu práctica individual en una experiencia única

 

 

  • Ruidos del edificio, sonidos de la calle… las interrupciones que puedes tener durante tu práctica meditativa son variadas. Usa el sonido para seguir meditando aunque en ese momento los vecinos se pongan a taladrar las paredes para hacer los agujeros de los cuadros de su casa

 

 

  • Termina la sesión con sensaciones de calma y plenitud que perdurarán durante el resto del día

 

 

 

 

Inscríbete a la próxima sesión, que será el sábado 23 de enero a las 10.30h

 

 

Puedes elegir entre dos modalidades: presencial y online

 

 

Precio: 12€

 

 

Lugar: Gran Vía Germanías, 43. Entresuelo derecha. 46006 Valencia

 

 

Preguntas frecuentes

 

 

 

¿Para quién están dirigidas estas sesiones?

 

 

Para personas que ya tienen alguna experiencia meditando y creen que le pueden sacar más partido con los sonidos. No hace falta tener mucha experiencia ni nivel, pero es importante tener en cuenta que estas sesiones no están guiadas. Nosotros te proporcionamos un espacio y una propuesta musical, y tú meditas ayudándote de ello.

 

 

 

¿Qué tipo de música suena durante la sesión?

 

 

La música abarca estilos como el ambient, atmósferas electrónicas y drones. Escucharás muchos sonidos creados con sintetizadores, algunas guitarras e instrumentos de cuerda, y puede que de vez en cuando algún instrumento de percusión y voces. 

 

 

La propuesta sonora se construye en directo, a lo largo de la sesión. Es única e irrepetible, igual que la experiencia que tienes cuando meditas. Creemos que esa es parte de la magia de hacer sesiones así, que todo ocurre en el ahora.

 

 

 

¿Cuántas personas puede haber en un grupo?

 

 

Debido a las medidas de seguridad que tenemos que seguir, los grupos presenciales son de máximo 6 personas. 

 

 

Existe una modalidad online para quienes prefieran meditar desde casa. A las personas que se apunten online les enviaremos un enlace para que puedan conectarse en directo a la sesión.

 

 

 

¿Qué diferencias hay entre la meditación presencial y la online?

 

 

En la online el vídeo mostrará la mesa de mezclas con la que desarrollamos la sesión y el audio será el que salga directamente de esa mesa. No podemos recoger el sonido ambiente. Esto significa que no podremos tener interacción directa, tan solo escucharás la música. Hacerlo de esta manera es lo que nos asegura dar la mejor calidad de sonido a través del streaming. 

 

 

En la sesión presencial el sonido de los cascos se mezclará con los sonidos del ambiente, creando una mezcla impredecible. También estarás meditando en grupo con otras personas, que es otro elemento que también puede ser estimulante.

 

 

 

¿Qué requisitos son necesarios para la sesión online?

 

 

Tan solo necesitas unos auriculares (mejorarán mucho tu experiencia con los sonidos) y una buena conexión a internet. No hace falta que tengas ni webcam ni micrófono. 

 

 

 

¿Qué medidas de seguridad seguís para prevenir la transmisión de Covid-19 en la sesión presencial?

 

 

Disponemos de gel hidroalcohólico en la entrada del local.

 

 

El uso de la mascarilla es obligatorio en todo momento.

 

 

Siempre que el tiempo lo permita haremos la sesión al aire libre, en una terraza que permite mantener distancias de más de dos metros entre participantes.

 

 

Los cascos que proporcionamos para seguir la sesión están desinfectados y tienen fundas protectoras higiénicas. En ningún momento tocarás nada que no haya sido desinfectado previamente.

 

 

En caso de que haga mal tiempo y tengamos que hacer la sesión dentro del local, disponemos de una sala amplia con ventilación y extracción forzada de aire.

 

 

Es recomendable, por motivos higiénicos, que traigas de casa tu propia esterilla o zafu. Así evitamos al máximo compartir cualquier tipo de material.

 

 

 

¿Cuánto dura una sesión?

 

 

Dura una hora. En caso de venir en la modalidad presencial es importante ser puntual. Para no interrumpir la meditación del resto del grupo, no podemos dejar pasar a nadie una vez que la sesión ha comenzado. Con llegar unos 10 minutos antes de la hora de inicio prevista es suficiente.

 

 

 

¿Cómo sé si esta propuesta es para mí?

 

 

Si ya has meditado antes y tienes cierta práctica, y además crees que usar sonidos puede serte útil, esta propuesta te puede interesar. Compartir esta experiencia junto con otras personas es algo muy interesante.

 

 

Si prefieres sesiones guiadas o piensas que usar sonidos te va a molestar más que ayudar, es mejor que no te apuntes.

 

 

En cualquier caso, esta decisión es muy personal y solo tú puedes saber si vale la pena.

 

 

 

 

Inscríbete a la próxima sesión, que será el sábado 23 de enero a las 10.30h

 

 

Puedes elegir entre dos modalidades: presencial y online

 

 

Precio: 12€

 

 

Lugar: Gran Vía Germanías, 43. Entresuelo derecha. 46006 Valencia